El delantero brasileño abandonó la concentración de Brasil por precaución tras sentir molestias musculares. Fuentes del club descartan cualquier problema físico y confían en que llegará en plenas condiciones a los próximos compromisos.
El Barcelona respiró. Raphinha abandonó la concentración de Brasil antes de tiempo tras sentir molestias musculares en el amistoso ante Australia, partido en el que había marcado de penalti antes de retirarse al descanso. La alarma se encendió de inmediato, pero fuentes del club han confirmado que no existe ninguna lesión y que el regreso fue únicamente una medida de precaución.
El brasileño no estará disponible para el amistoso de la Canarinha ante la India de este sábado, pero la intención es que se reincorpore al trabajo con el grupo de Hansi Flick durante el parón y llegue en plenas condiciones al regreso de la competición.
El mejor Raphinha de la historia
La noticia llega en el peor momento posible para sufrir un susto, porque Raphinha está atravesando el mejor tramo de su carrera. El brasileño arrancó la temporada 2026-27 con una voracidad goleadora sin precedentes en el club: catorce goles en sus primeros ocho partidos oficiales, una cifra que le permitió batir la marca histórica de César Rodríguez, que databa de la temporada 1948-49. En LaLiga, sus doce tantos en apenas siete jornadas lo colocan como máximo goleador del campeonato.

Y eso no ha salido de la nada. La temporada pasada cerró con 21 goles en LaLiga, fue el máximo goleador de la Champions con 13 tantos y el mejor asistente del torneo. También fue elegido mejor jugador de la final de la Supercopa de España ante el Real Madrid. Llegó al Barça en 2022 como un extremo con cartel y cuatro años después pocos se atreven a discutirle el título de mejor jugador del mundo en su posición.
Un calendario que no perdona
La confirmación del club llega en un momento clave. El Barcelona tiene por delante el regreso a LaLiga ante el Getafe el próximo 10 de octubre, el Galatasaray en Champions el día 13, el PSG el 21 y, cerrando el mes, el Clásico ante el Real Madrid el 25 de octubre en el Camp Nou. Cuatro citas de máxima exigencia en apenas quince días.
El antecedente de la temporada pasada obligaba a no confiarse. El brasileño acumuló varios episodios musculares en el muslo derecho a lo largo del curso, y cada nueva molestia en esa zona disparaba las alarmas casi de forma automática. Esta vez el club ha querido ser claro desde el principio: no hay lesión. El susto se queda en eso.
