La Selección Española vuelve a la liza para disputar la Nations League en lo que serán sus primeros partidos tras la victoria ante Argentina en la final de la Copa del Mundo. Disputará cuatro encuentros en el parón de selecciones más largo de la historia.
España vuelve al ruedo. Tras un verano de ensueño que terminó coronando al combinado nacional como campeón del mundo, el equipo de Luis de la Fuente regresa al terreno de juego. Y lo hace en el parón de selecciones más largo establecido hasta la fecha, con el fútbol de clubes paralizado durante casi tres semanas.

Tras el sorteo de la Nations League, España quedó encuadrada con Inglaterra, Croacia y República Checa, selecciones a las que tendrá que enfrentarse durante estas fechas. Su debut será en Wembley el 26 de septiembre. Después, el 29 de septiembre, jugará en Sevilla contra Croacia y el 3 de octubre lo hará en Oviedo frente a República Checa. Para terminar, se desplazará a Split y cerrará este ciclo nuevamente ante el combinado croata.
Piezas nuevas para una máquina ya engrasada
Durante poco más de diez días, el combinado español tendrá que iniciar la reconquista del torneo que ya ganó en 2023 y del que fue subcampeón en 2021. Para ello, el seleccionador riojano ha optado por mantener una línea continuista y confeccionar una lista muy similar a la que llevó a Estados Unidos, Canadá y México el pasado mes de junio. Pequeños retoques en función del estado físico, las lesiones y el protagonismo de los futbolistas en sus clubes.
Por ello, las bajas de Joan García y Gavi se entienden por la lesión actual del primero y el bajo estado de forma del segundo, después de su lesión y del susto sufrido en el primer partido de LaLiga en Elche. En su lugar entran Josep Martínez, actual portero del Inter de Milán, y Fermín López, el gran ausente de la cita mundialista por su inoportuna lesión en el quinto metatarsiano pocos días antes del inicio del Mundial.

Por otro lado, la retirada de Marcos Llorente de la Selección deja la puerta abierta a un Dean Huijsen que debe aprovechar la oportunidad para engancharse al tren de la Eurocopa y no quedarse fuera tras una temporada aciaga en el Real Madrid. Por último, el gran inicio de curso de Roberto Fernández en el RCD Espanyol le impulsa a ocupar la plaza de Borja Iglesias, otro de los damnificados y perjudicado, además, por el mal comienzo de temporada del Celta de Vigo.
Un ciclo de Eurocopa… con los ojos puestos en 2030
La Selección Española acababa de ganar su segunda estrella en Nueva York y ya miraba al calendario pensando en cuándo podría coser la tercera encima de su escudo. Habla bien de la ambición de un equipo joven y hambriento, pero parecía que algo quedaba en segundo plano. Y es que en 2028 se disputa una nueva edición de la Eurocopa en Reino Unido y la República de Irlanda, competición de la que España también es la vigente campeona.
Actualmente, pocas son las selecciones capaces de hacer frente a un equipo que mezcla juventud y veteranía, hambre y descaro, y que demostró poder imponerse a prácticamente todos los estilos de juego del Mundial excepto, irónicamente, al de Cabo Verde. Con una máquina comandada por un Rodri hegemónico, flamante fichaje del Barça, y una columna vertebral muy férrea, España intentará comenzar con buen pie este nuevo periodo que ahora se abre.

¿Quién podrá parar a esta Selección?
No son pocos los combinados nacionales que quieren destronar a España en la próxima Eurocopa, aunque, a día de hoy, pocos parecen capaces de alcanzar su nivel. La nueva Francia de Zidane deberá dar un paso al frente para poder frenarla; la renacida Alemania de Klopp tratará de deshacer la maraña en la que lleva inmersa desde que conquistara el Mundial de 2014; y la Inglaterra de Tuchel buscará, por fin, su primer título continental apelando al mítico It’s coming home! de 1996 —aunque aquello tampoco terminó llevando el trofeo a casa—.
Otras selecciones como Portugal, Italia o Noruega buscarán su oportunidad para seguir creciendo y asentarse en ese segundo escalón de candidatas capaces de pelear por el título. El primer paso de España comienza en el mítico Wembley, en la reedición de la final de la pasada Euro. Quién sabe si será la primera piedra de una repetición del ciclo 2008-2012. Mimbres hay. Solo las lesiones y el estado físico de los jugadores parecen capaces de frenar a esta selección.
