La fase de grupos quedó atrás y para la vigente campeona del mundo comienza el verdadero Mundial. La Selección de Argentina se enfrenta este viernes a la revelación del torneo, Cabo Verde, en el Hard Rock Stadium de Miami con el objetivo de avanzar a los octavos de final y continuar la defensa del título conquistado en Catar.
El equipo dirigido por Lionel Scaloni llega a la primera eliminatoria con pleno de victorias tras superar a Argelia, Austria y Jordania, dejando además la sensación de haber administrado esfuerzos sin perder competitividad. Del otro lado estará una selección debutante en una Copa del Mundo, pero que ya ha demostrado que no entiende de jerarquías después de clasificarse invicta con empates frente a España, Uruguay y Arabia Saudí.
El siguiente desafío para quien avance ya está definido: el ganador del encuentro se enfrentará en octavos de final al vencedor del duelo entre Australia y Egipto.
El factor Messi vuelve a marcar diferencias
Si Argentina ha sido una de las mejores selecciones de la fase de grupos, gran parte de la explicación tiene nombre y apellido: Lionel Messi.
El capitán albiceleste atraviesa uno de esos momentos que parecen desafiar el paso del tiempo. Con seis goles en apenas tres partidos, comparte el liderato de la tabla de goleadores y continúa ampliando una colección de récords que parece no tener fin.
Ante Cabo Verde disputará además su partido número 30 en Copas del Mundo, ampliando todavía más su condición de futbolista con más presencias en la historia del torneo. Sus 19 goles mundialistas ya lo convierten en el máximo anotador histórico de la competición y su racha de siete encuentros consecutivos marcando representa otra marca inédita.
Después de un triplete ante Argelia, un doblete frente a Austria y un gol saliendo desde el banquillo contra Jordania, todas las miradas volverán a apuntar hacia el número diez argentino.
Una revelación que ya sorprendió al mundo
Pocos imaginaban ver a Cabo Verde disputando las eliminatorias del Mundial y todavía menos lo hacían de manera invicta.
Los conocidos como los “Tiburones Azules” se han convertido en una de las grandes historias del campeonato después de dejar fuera a Uruguay y resistir ante dos selecciones de enorme jerarquía como España y Arabia Saudí.
La selección dirigida por Bubista ha encontrado en el orden defensivo y la solidaridad colectiva sus principales armas. Apenas recibió dos goles durante la fase de grupos y consiguió algo que nungún otro equipo puede presumir de haber logrado en el Mundial: mantener su portería a cero frente a España.
Vozinha, el héroe inesperado del torneo
Si existe un nombre propio detrás del milagro caboverdiano ese es el de Vozinha.
A sus 40 años, el veterano guardameta se ha convertido en una de las grandes sensaciones del campeonato gracias a actuaciones memorables, especialmente la exhibición que protagonizó ante España con siete intervenciones decisivas que le valieron el premio al mejor jugador del encuentro.
El arquero del Chaves portugués volverá a ser la principal esperanza africana para contener el arsenal ofensivo argentino y mantener vivo el sueño de la mayor sorpresa del Mundial.

Scaloni alcanza los cien partidos
El partido también tendrá un significado especial para Lionel Scaloni, que alcanzará los 100 encuentros como seleccionador argentino.
El balance del técnico habla por sí solo: cuatro títulos conquistados, más de un 75% de efectividad y la transformación de una generación que pasó de convivir con las dudas a convertirse en campeona del mundo y de América.
Ahora, el reto es todavía mayor: convertirse en la primera Argentina desde Brasil 1962 en defender con éxito una corona mundialista.
La campeona no quiere sorpresas
Argentina parte como favorita y los antecedentes acompañan a la Albiceleste frente a selecciones africanas en la Copa del Mundo. Sin embargo, las eliminatorias no entienden de historia ni de pronósticos y este Mundial ya ha demostrado que cualquier descuido puede resultar definitivo.
La campeona inicia esta noche su camino en los partidos del todo o nada. Del otro lado espera una selección que ya ha hecho historia y que no tiene absolutamente nada que perder.

