Copa del Mundo

Alemania y el fin del miedo

Por Juan Esteban Garro junio 30, 2026
Alemania cae ante Paraguay en 16avos por penales

La eliminación de Alemania en los dieciseisavos de final del Mundial 2026 a manos de Paraguay en la tanda de penaltis confirmó algo que no se era impensado hace una década: la Mannschaft ya no es ese gigante temida que acostumbraba a aparecer siempre en las rondas decisivas.
La derrota en Houston frente a la Albirroja, culminada con la heroica actuación del portero Orlando Gill, supone el tercer Mundial consecutivo en el que los alemanes se despiden mucho antes de lo esperado y prolonga una crisis deportiva, de no conocer una ronda de octavos de final desde hace 12 años, que comenzó apenas cuatro años después de tocar el cielo en Brasil 2014.

Del campeón del mundo a las eliminaciones prematuras

El contraste es enorme. Entre 2002 y 2014, Alemania alcanzó cuatro semifinales consecutivas y levantó la Copa del Mundo en Brasil con una generación que marcó una época; sin embargo, desde entonces la historia ha sido muy distinta.
En Rusia 2018 cayó eliminada en fase de grupos por primera vez en 80 años. Cuatro años después, en Qatar 2022, volvió a despedirse en la primera fase en una de las mayores decepciones de su historia reciente.
En 2026 parecía haber llegado la reacción. Alemania lideró su grupo y recuperó sensaciones positivas, con la abultada victoria sobre la Selección de Curazao por 7-1 pero el primer cruce eliminatorio volvió a convertirse en una pesadilla. Paraguay resistió durante 120 minutos y terminó imponiéndose desde los once metros.

La pérdida del aura alemana

Durante décadas existió una frase que definía perfectamente al fútbol internacional: “al final siempre gana Alemania”. Esa sensación de inevitabilidad desapareció.
La Selección alemana sigue produciendo talento y cuenta con futbolistas de enorme calidad, pero ya no transmite la superioridad mental ni la contundencia competitiva que caracterizó a generaciones anteriores.
Los problemas defensivos se han repetido torneo tras torneo, mientras que el relevo de figuras históricas como Lahm, Schweinsteiger, Klose o Kroos, y la falta de evolución en la portería, con Manuel Neuer, quien a pesar de su gran carrera, en las últimas eliminatorias ha tenido responsabilidad, acumulando 10 partidos reciviendo goles de forma consecutiva, ha resultado mucho más complicado de lo previsto.

Mucho talento, pocas certezas

Jugadores como Jamal Musiala, Florian Wirtz, Kai Havertz o Leroy Sané representan el presente y el futuro del fútbol alemán, pero el equipo continúa mostrando dificultades para transformar ese talento individual en una estructura sólida y dominante.
Ante Paraguay volvió a generar ocasiones suficientes para ganar el partido, pero se encontró con un Orlando Gill gigantesco y terminó sucumbiendo desde el punto de penalti.

Una reconstrucción que sigue abierta

La eliminación frente a Paraguay no tiene el dramatismo de las caídas en fase de grupos de 2018 y 2022, pero sí deja una conclusión evidente: Alemania sigue buscando su identidad.
Para cualquier selección alcanzar unos dieciseisavos de final puede considerarse un torneo aceptable. Para Alemania, acostumbrada a medir su éxito en semifinales y finales, supone otro golpe duro y otra pregunta incómoda sobre su lugar en la élite mundial.
La Mannschaft continúa siendo una potencia del fútbol internacional, pero el respeto permanece. El miedo que generaba, en cambio, parece haberse quedado definitivamente en el pasado.

Alemania cae por penales tras un gran Orlando Gill
Foto de Getty Images

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