Copa del Mundo

España derrota a los Diablos rojos y se mete en los 4 mejores del mundial

Por Juan Esteban Garro julio 11, 2026
Mikel Merino es el hero de españa y los lleva a semifinales

España volvió a escribir una página dorada en su historia. La selección de Luis de la Fuente derrotó a Bélgica por 2-1 en Los Ángeles y regresó a unas semifinales del Mundial 16 años después de aquella conquista en Sudáfrica 2010. Una vez más, el nombre propio del encuentro fue Mikel Merino, un futbolista acostumbrado a aparecer cuando el calendario pesa y los partidos exigen personalidad.

El centrocampista del Arsenal volvió a decidir una eliminatoria en el tramo final, como ya había ocurrido ante Portugal. Apenas llevaba dos minutos sobre el terreno de juego cuando aprovechó un rechace dentro del área tras un disparo de Pau Cubarsí para enviar el balón al fondo de la red y desatar la locura española.

España dominó gran parte del encuentro, pero tuvo que sufrir hasta el último segundo. Bélgica logró romper la histórica racha de imbatibilidad de Unai Simón, que acumulaba 650 minutos sin recibir goles en Mundiales, y obligó a La Roja a demostrar una de sus mayores virtudes: la capacidad de resistir y encontrar soluciones en los momentos decisivos.

España impone su ritmo y Fabián abre el camino

Desde el inicio, el equipo de Luis de la Fuente asumió el protagonismo. Bélgica intentó incomodar con una presión alta y con la velocidad de Jeremy Doku, pero España encontró espacios mediante la circulación de Rodri y la salida limpia de Pau Cubarsí.

Las primeras ocasiones fueron españolas. Rodri probó desde media distancia y Álex Baena reclamó una mano dentro del área que finalmente el VAR descartó. Mientras tanto, Doku aparecía como la principal amenaza belga, aunque la defensa española logró contener sus arrancadas con ayudas constantes.

La insistencia tuvo premio pasada la media hora. Pedro Porro encontró a Dani Olmo dentro del área y Thibaut Courtois respondió con una gran intervención, pero el rechace quedó suelto y Fabián Ruiz apareció para empujar el balón y adelantar a España.

El centrocampista del Paris Saint-Germain, elegido por De la Fuente para entrar en el once inicial en lugar de Pedri, respondió a la confianza del seleccionador con un gol en un partido de máxima exigencia.

España parecía tener el partido bajo control e incluso pudo ampliar la ventaja con varias llegadas de Lamine Yamal. Sin embargo, Bélgica demostró por qué seguía viva en el torneo.

De Ketelaere rompe el muro de Unai Simón

Cuando el primer tiempo parecía terminar con ventaja española, Bélgica encontró el empate. Castagne puso un centro preciso y Charles De Ketelaere se impuso en el duelo aéreo para superar a Cubarsí y marcar el 1-1.

El tanto puso fin a una racha histórica: España dejó de ser la única selección del Mundial que no había recibido goles y Unai Simón vio cómo terminaban sus 650 minutos de imbatibilidad.

El empate cambió el escenario, pero no el dominio. España continuó llevando el peso del partido y Bélgica comenzó a refugiarse cerca de su área esperando aprovechar alguna transición ofensiva.

Courtois abandona y Bélgica pierde a su salvavidas

La segunda parte mantuvo un guion similar. España acumulaba posesión, movía el balón con paciencia y buscaba romper una defensa belga cada vez más cerrada.

Lamine Yamal volvió a ser uno de los jugadores más peligrosos, mientras Ferran Torres y Oyarzabal también tuvieron oportunidades para devolver la ventaja a La Roja. Pero enfrente estaba Thibaut Courtois, que volvió a demostrar por qué es considerado uno de los mejores porteros del mundo.

El guardameta belga sostuvo a su equipo con varias intervenciones decisivas hasta que llegó un momento que cambió el partido. Courtois sintió molestias musculares, intentó continuar, pero finalmente tuvo que abandonar el terreno de juego entre lágrimas.

Su sustituto, Senne Lammens, entró en un escenario complicado: pocos minutos para adaptarse y la responsabilidad de mantener con vida a Bélgica en un Mundial.

Foto de Getty Images

Merino vuelve a aparecer en el momento exacto

Luis de la Fuente volvió a apostar por una fórmula que ya le había funcionado ante Portugal. Mikel Merino saltó al campo en la recta final buscando aportar presencia y llegada.

Y el destino volvió a escribir el mismo nombre.

Apenas dos minutos después de entrar, Cubarsí sacó un disparo lejano que Lammens no pudo guardar. El balón quedó muerto dentro del área y Merino apareció para empujarlo a la red y colocar el 2-1 en el minuto 88.

El centrocampista volvió a demostrar que los grandes jugadores no siempre necesitan dominar un partido completo; a veces basta con aparecer en el instante donde la historia reclama protagonistas.

Los últimos minutos fueron de máxima tensión. Bélgica se lanzó desesperadamente en busca del empate y tuvo alguna oportunidad para llevar el encuentro a la prórroga, pero España resistió con personalidad. Rodri luchó en cada balón dividido, Unai Simón respondió cuando fue necesario y Laporte incluso salvó bajo palos una ocasión clara de Lukaku.

El pitido final confirmó la clasificación española. Cuarenta años después de aquella eliminación ante Bélgica en México 1986, La Roja cerró una vieja herida y volvió a atravesar la barrera de los cuartos de final.

Ahora España vuelve a mirar hacia una semifinal mundialista. El próximo obstáculo será Francia, pero esta selección ya ha demostrado que sabe competir cuando el partido exige algo más que talento: necesita carácter, paciencia y jugadores capaces de aparecer en el momento exacto. Y en este Mundial, ese jugador tiene nombre propio: Mikel Merino.

Foto de Getty Images

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