Argentina volvió a sufrir, pero también volvió a ganar. La selección de Lionel Scaloni derrotó 3-1 a Suiza en Kansas y se clasificó a las semifinales del Mundial 2026, donde se enfrentará a Inglaterra en un duelo cargado de historia y recuerdos.
El conjunto albiceleste necesitó nuevamente de la épica para superar una eliminatoria que parecía encaminada a los penaltis. Alexis Mac Allister adelantó a Argentina en el primer tiempo, Dan Ndoye igualó para los suizos en la segunda mitad y, cuando el cansancio comenzaba a pesar y el partido parecía no tener dueño, apareció Julián Álvarez con un golazo en la prórroga para romper el empate.
Lautaro Martínez sentenció en el último minuto del tiempo extra y confirmó el pase de Argentina a una nueva semifinal mundialista. Un triunfo trabajado, sufrido y muy acorde al camino que está recorriendo el campeón defensor: sin demasiados lujos, pero con una capacidad enorme para sobrevivir en los momentos límite.
Ahora espera Inglaterra, en un enfrentamiento que trasciende lo deportivo. Será un duelo especial por la rivalidad histórica entre ambos países y por el recuerdo de aquella noche inolvidable de Diego Maradona en México 1986.
Mac Allister adelanta a Argentina, pero Suiza no se rinde
El partido comenzó con una Argentina incómoda. Suiza salió decidida a disputar la posesión, presionó arriba y obligó a la albiceleste a jugar lejos del área rival durante los primeros minutos.
Granit Xhaka avisó con un disparo desde media distancia y el equipo europeo parecía controlar el ritmo del encuentro. Sin embargo, Argentina tiene un recurso que pocas selecciones poseen: Lionel Messi.
El capitán apareció en una acción a balón parado. Un córner ejecutado con precisión encontró a Alexis Mac Allister, quien ganó la posición dentro del área y conectó un cabezazo perfecto para superar a Gregor Kobel y colocar el 1-0.
Sin haber mostrado todavía su mejor versión, Argentina encontraba la ventaja gracias al talento de su capitán y la efectividad en una jugada preparada.
Suiza no bajó los brazos. Djibril Sow obligó a intervenir al “Dibu” Martínez y Breel Embolo tuvo una oportunidad clara antes del descanso, pero el portero argentino respondió con seguridad para mantener la ventaja.
La albiceleste se marchó al vestuario arriba en el marcador pese a haber sufrido durante varios tramos de la primera mitad.
Suiza encuentra el empate y Argentina vuelve a sufrir
El segundo tiempo mantuvo una dinámica similar. Argentina intentaba controlar el balón, pero Suiza seguía encontrando espacios y creciendo con el paso de los minutos.
Messi seguía siendo el principal generador de peligro argentino, aunque esta vez no encontraba la precisión ofensiva que había mostrado en otros encuentros del torneo.
Suiza avisó primero. Emiliano Martínez tuvo que aparecer nuevamente para detener los intentos de Xhaka y Ndoye, pero el empate terminó llegando en el minuto 67.
Ricardo Rodríguez encontró a Dan Ndoye dentro del área y el delantero suizo esta vez no perdonó. Controló, encaró al “Dibu” y definió con potencia para colocar el 1-1.
El partido volvía a empezar y la presión recaía nuevamente sobre Argentina.
Una expulsión polémica cambia el partido
Cuando Suiza parecía más cómoda, el encuentro tuvo una acción que modificó completamente el escenario.
Breel Embolo cayó dentro del área tras un contacto con Leandro Paredes. El árbitro João Pinheiro inicialmente sancionó la falta, pero el VAR intervino y pidió revisar la jugada.
Tras observar las imágenes, el colegiado interpretó que el delantero suizo había simulado el contacto, anuló la amarilla al jugador argentino y mostró la segunda tarjeta al atacante africano, que terminó expulsado entre lágrimas.
Con un hombre menos, Suiza tuvo que replegarse durante los últimos minutos del tiempo reglamentario.
Argentina se lanzó al ataque buscando evitar la prórroga. Messi estuvo cerca con una vaselina que terminó anulada por fuera de juego y Mac Allister también rozó el gol, pero Kobel se convirtió en una de las figuras del partido con varias intervenciones decisivas.
El empate no se rompió y el duelo se marchó al tiempo extra.

Julián Álvarez rompe el muro suizo
La prórroga comenzó con Argentina volcada en ataque y Suiza resistiendo como podía. El desgaste era evidente en ambos equipos, pero la albiceleste tenía una ventaja: más jugadores y más recursos ofensivos.
Messi continuaba buscando espacios, aunque el cansancio empezaba a notarse en el capitán argentino.
Cuando parecía que los penales estaban cada vez más cerca, apareció Julián Álvarez.
En el minuto 112, el delantero recibió cerca de la frontal del área y sacó un derechazo espectacular que se coló en la escuadra de Kobel. Un disparo imposible para el portero suizo y una aparición decisiva de un futbolista que todavía no había marcado en este Mundial.
Argentina encontraba la luz después de más de 100 minutos de sufrimiento.

Lautaro sentencia y Argentina se cita con Inglaterra
Con Suiza completamente lanzada en busca del empate, Argentina encontró espacios para cerrar la eliminatoria.
En el último minuto del tiempo añadido, Thiago Almada condujo un contragolpe y Kobel consiguió detener su remate, pero el balón quedó suelto dentro del área. Lautaro Martínez apareció para empujar la pelota y colocar el definitivo 3-1.
El marcador terminó siendo más amplio de lo que reflejó el desarrollo del partido, pero Argentina volvió a demostrar una característica que la acompaña desde hace años: sabe competir cuando el partido se vuelve incómodo.
Messi, aunque no marcó, volvió a ser determinante con su asistencia a Mac Allister y con su influencia constante en el juego ofensivo. El capitán argentino alcanzó además un nuevo registro histórico al convertirse en el jugador con más asistencias en la historia de los Mundiales.
Ahora llega una cita especial. Argentina e Inglaterra volverán a verse las caras en una Copa del Mundo, 40 años después de aquel histórico enfrentamiento en México 1986.
La campeona sigue viva. Sufriendo más de lo esperado, pero avanzando. Y el próximo miércoles tendrá enfrente uno de los partidos más esperados del torneo: una semifinal mundialista contra Inglaterra.

