El club azulgrana tenía previsto incorporar al guardameta croata hasta la temporada 2027-28, cuando terminara el contrato de Szczęsny, pero el plan cambió.
El Fútbol Club Barcelona continúa con los fichajes en el primer equipo a una semana de que se cierre el mercado. Mientras se despeja la gran incógnita sobre el delantero centro, el conjunto de Hansi Flick cerró la incorporación de un guardameta experimentado. Se trata del croata Dominik Livaković, de 31 años.
Cualquier aficionado que siga de cerca la actualidad del Barcelona sabe de sobra la calidad mundial que tiene Joan García, por eso cabe la duda de por qué el cuadro catalán incorporó al portero titular de la selección de Croacia. Sobre todo, si tiene a un líder indiscutible como Wojciech Tomasz Szczęsny.
De hecho, según contaron medios españoles, el plan del conjunto culé era primero fichar a Livaković y luego cederlo una temporada a otro equipo, mientras Ter Stegen se retiraba al final de este curso. Sin embargo, la directiva tomó otra ruta en los últimos días: hay que elevar la competencia desde ahora y aportar la experiencia que había pedido Flick.
Según se ha conocido, el croata, procedente del Fenerbahçe, costaría alrededor de 4 millones de euros. El guardameta aterrizó este mismo martes en Barcelona para pasar las pruebas médicas y firmar contrato por 4 temporadas.
Tres arqueros, tres roles diferentes
El fichaje reordena la jerarquía completa de la portería azulgrana y aclara los papeles de cada guardameta. El titular es Joan García, sin duda alguna, y se mantiene como la apuesta de presente y futuro del club. Su destacado inicio de Liga lo convierte en jugador casi intocable.
A la par, como segundo arquero, estará Livaković, la alternativa experimentada, con un perfil internacional forjado en Croacia, el Dinamo de Zagreb y una destacada Copa del Mundo de Catar. Le competirá también a García en los entrenamientos y eso incrementará su nivel. Szczęsny, por su lado, que había renovado para continuar como segunda opción, pasa a ocupar el tercer lugar. Será el gran respaldo para rotar en los duelos menos exigentes de Copa y Liga.
El polaco no pierde su sitio en la plantilla en cuanto a liderazgo, pero sí el peso que tenía hasta ahora. Su rol se reduce a uno menos visible: veteranía y respaldo, no titularidad ni suplencia inmediata. Y estará disponible para, ojalá no, una eventual lesión de los dos primeros guardametas. La dirección de Laporta, Deco y Flick ha pensado en cada detalle de esta temporada, en la que aspiran a competirlo todo.

