Brasil empató 1-1 ante Marruecos en su estreno en el Mundial 2026. El equipo de Carlo Ancelotti dejó muchas dudas y evidenció problemas que arrastra desde las eliminatorias.
La selección de Brasil debutó en la Copa del Mundo 2026 con un empate 1-1 frente a Marruecos. Sin embargo, más allá del resultado, lo verdaderamente preocupante para la Canarinha fue la imagen que dejó sobre el terreno de juego. La pentacampeona del mundo mostró muchas carencias colectivas y estuvo lejos de ofrecer el nivel que se espera de una de las grandes favoritas al título. Aunque los Mundiales no se ganan en el primer partido, Carlo Ancelotti tendrá mucho trabajo por delante si quiere que su equipo esté a la altura de la historia de la Verdeamarela.
La alineación inicial sorprendió a muchos aficionados. Futbolistas como Roger Ibáñez e Igor Thiago estuvieron lejos de representar el nivel habitual que se espera en posiciones tan importantes dentro de la selección brasileña. Desde los primeros minutos, Marruecos salió decidido a imponer condiciones, presionando alto, recuperando el balón con intensidad y generando peligro constante sobre la portería defendida por Alisson Becker. Brasil nunca logró sentirse cómoda y durante gran parte del encuentro pareció estar un paso por detrás de su rival.
La superioridad marroquí encontró recompensa en el minuto 21, cuando Ismael Saibari culminó un contragolpe perfecto para adelantar a los africanos. El gol evidenció los problemas defensivos y de organización que mostró Brasil durante toda la primera mitad. Marruecos continuó buscando el segundo tanto y estuvo cerca de conseguirlo, pero fue Vinícius Jr. quien apareció para rescatar a la Canarinha con una brillante acción individual que terminó en el empate.
Antes del descanso, Brasil mejoró ligeramente sus prestaciones y consiguió equilibrar el encuentro. Sin embargo, la sensación general seguía siendo la misma: el equipo de Ancelotti no encontraba claridad en ataque ni soluciones para controlar el juego. A pesar de la igualdad en el marcador, Marruecos continuaba transmitiendo una imagen más sólida y convincente sobre el césped.
En la segunda mitad, los marroquíes volvieron a demostrar por qué son una de las selecciones más competitivas del momento. Incluso estuvieron cerca de llevarse los tres puntos en el tiempo añadido, pero una espectacular doble intervención de Alisson evitó la derrota brasileña. El empate deja a Brasil con un punto en el Grupo C, aunque también con numerosas dudas sobre su rendimiento colectivo. La recuperación de Neymar podría aportar creatividad y desequilibrio a un equipo que, por ahora, parece muy lejos de recuperar el tradicional “Jogo Bonito” que lo convirtió en una referencia mundial.
El proceso de clasificación mas turbulento de Brasil de cara al mundial
Brasil llegó al Mundial de 2026 después de vivir unas eliminatorias históricamente difíciles. La Canarinha pasó por tres entrenadores distintos durante el proceso, reflejo de la inestabilidad que marcó la campaña. Fernando Diniz inició con dos victorias, pero una serie de malos resultados frente a Venezuela, Uruguay, Colombia y Argentina provocó su salida. La selección perdió solidez y dejó de parecer el equipo dominante que suele imponerse en Sudamérica. Ese comienzo irregular condicionó gran parte del recorrido clasificatorio.
La segunda etapa estuvo encabezada por Dorival Júnior, quien intentó estabilizar al equipo sin conseguir una identidad clara de juego. La goleada sufrida ante Argentina terminó acelerando su salida y abrió la puerta a la llegada de Carlo Ancelotti. El técnico italiano tomó las riendas en la recta final y logró asegurar la clasificación mundialista. Aunque Brasil terminó quinto, su peor posición histórica en unas eliminatorias sudamericanas, la presencia de Ancelotti devolvió la ilusión de pelear por el Hexacampeonato en 2026.

