El terremoto de magnitud 7,4 que sacudió a Colombia el pasado lunes 10 de agosto, dejó una grave crisis humanitaria en varias regiones del país. Mientras continúan las labores de rescate y de donaciones para los más damnificados, el fútbol colombiano entró en pausa y se prepara para decidir cuándo puede ser el momento adecuado para volver a las canchas.
Un país aún conmocionado
El sismo, con epicentro en San José Palmar, Chocó, provocó graves afectaciones en distintas partes del país, en especial en Cali, Pereira, Buenaventura y varios municipios del Chocó. El desastre natural dejó viviendas destruidas, familias desplazadas y numerosas víctimas, mientras continúan las labores de búsqueda y recuperación.
La magnitud de esta tragedia provocó una respuesta masiva de solidaridad. Ciudadanos, instituciones, deportistas y organizaciones se han movilizado para recoger alimentos, elementos de primera necesidad, sangre y recursos destinados a las comunidades más afectadas. Incluso la fundación Luis Díaz puso sus canales a disposición para recaudar ayudas.
En medio de este panorama, es pertinente preguntarse ¿es realmente momento de volver a hablar de fútbol?
La Dimayor dio el primer paso
La respuesta inmediata del organismo que comanda las decisiones respecto al fútbol colombiano, Dimayor, fue suspender la programación. Se decidió aplazar los compromisos de la Liga BetPlay, Torneo Bet Play y la Liga femenina correspondientes a esta semana, como muestra de solidaridad con las víctimas de esta tragedia y ante la situación que atraviesa el país.
La decisión fue lógica, en algunas de las ciudades afectadas existen necesidades mucho más urgentes que disputar un partido: hay familias tratando de recuperar sus hogares, hospitales atendiendo emergencias y equipos de rescate buscan entre los escombros.
pero aquí surgen nuevas preguntas: ¿Qué ocurre la otra semana?
COMUNICADO OFICIAL: El fútbol colombiano, solidario con Colombia y comprometido con el país
— DIMAYOR (@Dimayor) August 13, 2026
Entendemos que Colombia vive un momento que nos conmueve a todos. Sabemos que, en circunstancias como estas, las prioridades cambian y que lo más importante es acompañar a quienes han… pic.twitter.com/0ssP50cobb
Volver a jugar tampoco significa olvidarse de la tragedia
El fútbol tiene una característica particular en Colombia: es mucho más que un espectáculo. Los clubes se sienten representados en barrios, ciudades y comunidades enteras. En este momento de crisis, incluso las barras han demostrado que pueden convertirse en actores importantes de solidaridad.
Por eso, volver al estadio no significa darle la espalda a las personas que están sufriendo.
A pesar de que el fútbol representa un sustento económico para muchas personas, vendedores de tiendas, periodistas, trabajadores de logística, miembros del staff de los equipos. El problema se presenta cuando la prioridad es la taquilla, el resultado y la competencia.
¿Y si el fútbol se convierte en parte de la ayuda?
Quizás la discusión no debería centrarse en jugar o no jugar, si las condiciones de seguridad lo permiten y las autoridades pueden recibir nuevamente los eventos deportivos, aparentemente para el 19 de agosto, según un comunicado de la Dimayor, el fútbol podría regresar con un propósito diferente.
Los clubes han convertido los partidos en oportunidades para recaudar fondos, equipos como Atlético Nacional o Independiente Santa Fe han mencionado su intención de destinar parte de la ganancia por boletería a donación a los pueblos más necesitados, otros equipos han abierto espacios para que sus hinchas puedan acercarse a donar elementos que puedan ser de ayuda para las personas más damnificadas.
El propio fútbol colombiano tiene la capacidad para movilizar una enorme cantidad de personas por una buena causa, un estadio lleno puede convertirse en miles de ayudas, un partido puede convertirse en una donación y una jornada de liga puede servir para recordar que esta emergencia continúa.
Primero las personas, después el espectáculo
Por encima de cualquier calendario debe priorizarse la seguridad; Once Caldas pidió que las revisiones de los escenarios deportivos sean mucho más exhaustivas antes de volver a cualquier competición, una preocupación relevante, debido a la magnitud del terremoto.
El fútbol puede esperar, los resultados pueden aplazarse, la competición reorganizarse.
El fútbol debe volver, cuando Colombia esté preparada
El país en algún momento necesitará, poco a poco, volver a la normalidad, y el fútbol es un pilar importante en esa reconstrucción emocional.
Pero volver no significa pensar que todo esto no ocurrió: Si las condiciones de seguridad son las adecuadas, el fútbol puede volver la otra semana. Pero debería hacerlo recordando que, mientras se disputan partidos, miles de colombianos seguirán tratando de reconstruir sus vidas.
Porque en una tragedia como esta, el fútbol tiene que demostrar que puede servir como un medio de apoyo cuando el país lo necesita.


Excelente, gracias por la información !!!
A ti por leernos