La suspensión del partido ante el Athletic refleja una crisis que va más allá del estadio. Las protestas y la guerra contra Raúl Martín Presa llevan años creciendo entre buena parte de los aficionados rayistas.
Un partido suspendido por protestas
El sábado 10 de octubre, el partido entre el Rayo Vallecano y el Athletic Club fue suspendido en el minuto 13. Desde las gradas comenzaron a caer aviones de papel y pequeñas pelotas de plástico, mientras se escuchaban cánticos contra el presidente, Raúl Martín Presa. El árbitro detuvo el encuentro varias veces hasta que decidió suspenderlo definitivamente.
Sin embargo, el conflicto viene de lejos. Presa dirige el club desde 2011 y mantiene una relación tensa con parte de la afición. Muchos seguidores critican su gestión y consideran que los éxitos deportivos no compensan los problemas que arrastra la entidad.
El estadio en el centro de la polémica
Uno de los principales motivos de protesta es el estado del estadio de Vallecas. El 28 de julio de 2026, la Comunidad de Madrid suspendió cautelarmente la concesión del recinto por deficiencias de seguridad, salubridad y mantenimiento. El equipo tuvo que disputar temporalmente sus partidos en Butarque, en Leganés. Aunque después regresó a Vallecas, el malestar continuó.
Las peñas y los colectivos rayistas reclaman mejoras en las instalaciones y una gestión más cercana a la identidad del barrio. También han criticado el traslado temporal y han pedido compensaciones por los partidos disputados fuera de casa.
Consecuencias y un futuro incierto
La suspensión ante el Athletic convirtió ese descontento en noticia nacional. Después, el Rayo recibió una multa de 6.000 euros y el cierre parcial del estadio durante un partido. El club anunció que intentaría identificar a los responsables del lanzamiento de objetos.
Lo ocurrido demuestra que la crisis del Rayo va más allá de un partido. La gestión de Presa, el estado del estadio y la relación con la afición siguen enfrentando a las partes. El gran reto del club es recuperar la confianza de sus seguidores y encontrar una salida al conflicto.

