El Barcelona se vio por detrás ante el Galatasaray, pero una segunda parte arrolladora de su número 10 le dio la décima victoria consecutiva de la temporada.
El Barça salió de Estambul con una goleada que durante buena parte de la primera mitad parecía improbable. El equipo de Hansi Flick encajó primero, empató antes del descanso gracias a Cancelo y desarboló al Galatasaray tras el intermedio, con Lamine Yamal en el centro de todo. Fermín, Gordon y Adeyemi completaron el marcador.
Con este triunfo, los azulgrana suman diez victorias seguidas desde el arranque del curso: ocho en LaLiga y las dos disputadas en la Champions.
Olmo, de falso nueve
Sin Raphinha, lesionado, Flick volvió a mover la pieza del delantero centro. Gabriel Jesus, titular y convincente ante el Getafe, se quedó en el banquillo, y el técnico alemán apostó por Dani Olmo como punta móvil, con Fermín llegando desde atrás para ocupar el área. Pedri y Rodri se repartieron el mando en la medular.
El plan dio al Barça el balón, pero no la claridad. Olmo, poco cómodo de espaldas a la portería, falló en los controles y le costó encontrar su sitio. Gordon fue el más insistente arriba y se topó una y otra vez con Çakir, mientras Lamine tardaba en entrar en el partido pese a sus primeros duelos con Lemina, el centrocampista que en la previa había asegurado no saber quién era el 10 azulgrana.
El Galatasaray de Okan Buruk tenía claro su recurso: correr a la espalda de Eric García. Leão desbordó al central en una contra y la jugada terminó con un disparo de Batrakov que tocó en Gerard Martín antes de superar a Joan García. La grada se vino arriba y el Barça perdió el hilo durante varios minutos.
El equipo turco llegó a marcar el segundo tras un córner, con Osimhen imponiéndose en el salto y el balón acabando en la red tras rebotar en Martín. El VAR lo anuló por fuera de juego. Poco después, Olmo rescató un balón dividido en la frontal tras una caída de Lamine y Cancelo, llegando desde el lateral, firmó el empate con la derecha. Antes del descanso, Gordon desperdició una ocasión muy clara tras una combinación entre Lamine y Fermín.
La noche de Lamine
El Barça volvió del vestuario con otra marcha y Lamine decidió el partido en apenas un puñado de minutos. Primero puso un centro con la zurda que Fermín, ejerciendo de nueve, cabeceó a la red para el 1-2. Después, en el borde del área pequeña, se deshizo de su marcador con un regate de rabona y dejó a Gordon solo ante Çakir. Esta vez el inglés no perdonó.

Con el 1-3, el estadio se apagó y el Galatasaray dejó de discutir el resultado. Flick abrió la rotación y Adeyemi, recién salido del banquillo, necesitó seis minutos para cerrar la goleada con un zurdazo cruzado.
Los números retratan la superioridad azulgrana: 22 remates por cinco del rival y un 71% de posesión. Queda, aun así, un aviso para Flick. El gol encajado llegó otra vez en una transición defensiva mal resuelta, un problema que el equipo arrastra desde hace semanas y que ante rivales de más pegada puede salir caro.
