La FIFA visitará Vigo y Valencia antes de finalizar 2026 para evaluar sus opciones como sedes del Mundial 2030.
Vigo y Valencia tendrán que esperar, al menos, hasta finales de 2026 para avanzar en su objetivo de convertirse en sedes del Mundial de fútbol de 2030. Los técnicos de la FIFA tienen previsto visitar ambas ciudades antes de que termine el año para evaluar las condiciones de las instalaciones y las posibilidades de que puedan formar parte de la organización del campeonato, que España celebrará junto con Portugal y Marruecos.
Así lo confirmó el presidente de la Real Federación Española de Fútbol (RFEF), Rafael Louzán, que explicó que las visitas se realizarán dentro del proceso de evaluación de las candidaturas. La inspección permitirá analizar tanto la situación actual de los estadios como las previsiones relativas a las obras y a su disponibilidad para acoger encuentros de una competición de dimensión mundial.
Louzán realizó estas declaraciones durante su visita a Valencia el pasado 9 de octubre, Día de la Comunitat Valenciana, donde acompañó al seleccionador español masculino, Luis de la Fuente, en un acto relacionado con el mural dedicado al triunfo de la selección española en el Mundial.
El dirigente federativo señaló que los representantes de la FIFA acudirán a Valencia y Vigo, además de las nueve sedes españolas que ya forman parte del proceso de evaluación. “Estarán presentes antes de finales de este 2026”, aseguró, al considerar que la visita constituye una buena noticia para las aspiraciones de las dos ciudades.
El Nou Mestalla, pendiente de la evaluación de la FIFA
Uno de los puntos centrales de la visita a Valencia será el Nou Mestalla, cuya posible inclusión en el Mundial de 2030 depende, entre otros factores, de la evolución de las obras y de las previsiones para su finalización.
Louzán pidió “la prudencia debida” y subrayó que los técnicos de la FIFA deberán comprobar sobre el terreno el estado del estadio y los plazos previstos para que pueda estar operativo. El presidente de la RFEF expresó su deseo de que Valencia se convierta en una de las sedes del torneo, pero evitó dar por cerrada esa posibilidad antes de conocer el resultado de la inspección.
“Estamos trabajando y vamos a estar aquí con los técnicos de la FIFA”, explicó, al tiempo que confirmó que la federación solicitó que Valencia forme parte de las visitas de evaluación. El objetivo es que el estadio pueda cumplir las condiciones necesarias para acoger partidos de lo que Louzán definió como un “Mundial memorable”, coincidiendo con el centenario de la primera Copa del Mundo.
La visita técnica será, por tanto, un paso relevante para determinar si el calendario de construcción y los requisitos de las instalaciones permiten mantener el Nou Mestalla entre las opciones para el campeonato.
El calendario electoral podría retrasar la decisión definitiva
La previsión inicial apuntaba a que la nueva ronda de inspecciones se desarrollaría en noviembre, pero el calendario electoral ha abierto la posibilidad de que el proceso se demore. Según publicó ElDesmarque el 13 de octubre, la convocatoria de las elecciones generales para el 29 de noviembre podría retrasar la resolución sobre las sedes candidatas, por lo que Valencia y Vigo tendrían que esperar hasta diciembre como mínimo.
La elección definitiva corresponde a la FIFA, que deberá valorar los informes técnicos y las condiciones de las candidaturas. El proceso también requiere coordinación con las administraciones públicas y con las autoridades locales, por lo que los cambios en el calendario institucional podrían repercutir en los plazos inicialmente previstos.
Aunque la visita de los técnicos antes de finalizar el año fue anunciada por Louzán, eso no implica que la decisión sobre la inclusión de Valencia y Vigo se adopte inmediatamente después de las inspecciones. De hecho, AS apuntó que la resolución podría demorarse hasta marzo de 2027, en un proceso en el que aún quedan cuestiones organizativas por cerrar.
Balaídos, pendiente de cumplir los requisitos del Mundial
En el caso de Vigo, la candidatura está vinculada a las obras de reforma y ampliación de Abanca Balaídos. Louzán señaló anteriormente que el estadio debe completar una primera fase de remodelación y una segunda ampliación que permita alcanzar la capacidad mínima exigida por la FIFA, situada en los 41.000 espectadores.
La visita técnica permitirá comprobar la situación de las instalaciones y los planes para completar las actuaciones necesarias. Para Vigo, que aspira a incorporarse a la relación de sedes españolas tras las renuncias de Málaga y A Coruña, la inspección representa un paso relevante para que la candidatura pueda ser evaluada formalmente.
Por ahora, tanto Vigo como Valencia continúan pendientes de la evaluación internacional. La visita prevista antes de que termine 2026 permitirá avanzar en el proceso, pero la confirmación definitiva de las sedes dependerá de los criterios de la FIFA y de los plazos que finalmente establezca el organismo para resolver la configuración del Mundial del centenario.

